Manifiesto
Cuando surgió la idea de abandonar las redes sociales populares para tomar un respiro del ritmo moderno y adentrarme en la Indie Web, estuve un tiempo aventurandome por diferentes páginas web de otras personas, creativas y reconfortantes, con el inmenso valor humano que ya se ha perdido en el internet de hoy en dia bajo palabras mal sonantes como algoritmos, patrones y optimización.
Y si tengo que destacar algo que he visto en varios de estos mundos virtuales son los manifiestos que sus autores dejan para plasmar su motivación, el porqué hacen lo que hacen. Son la musa de aquellos internautas (como yo) que desean hacerse un rincón (de forma auténtica) en la web real, humana, alejada de la falsa realidad que nos otorgan maliciosamente aquellas organizaciones tecnológicas potentes.
Ya que todos mis vecinos virtuales ofrecen este texto enriquecedor, ¿qué me impide a mi ser una fuente más de inspiración?
La muerte de los algoritmos
Nunca he sido fan del infame doomscrolling, pues he sido, como muchos de los que podrán leer esto, víctima de él. Con aplicaciones populares como Instagram o Tiktok, no es sorpresa la inmensa cantidad de horas de tu vida que pueden perderse fácilmente, en un despiste, por culpa de los algoritmos de recomendación friamente construidos, calculados de principio a fin, que tienen como propósito mantenerte el mayor tiempo posible dentro del aplicativo.
Las redes sociales populares son el cáncer de la generación actual y con la llegada de la inteligencia artificial generativa, estas plataformas se han convertido en un nido digital de contenido artificial, dañino y sintetizado, siendo promocionado por encima del contenido real, humano, por culpa de cómo están diseñados los algoritmos premiar publicaciones que sigan estándares establecidos y calculados por encima de la autenticidad, la originalidad y la creatividad.
La exploración de lo virtual
Nací muy tarde para sentir nostalgia por la "web antigüa", de hecho, tengo pocos recuerdos sobre mi experiencia navegando en la web, principalmente porque invertía más mi tiempo en videojuegos de escritorio como el Microsoft 3D Pinball, Zuma Deluxe, o partidas contra bots en el Counter Strike 1.6.
Sin embargo tengo gratos recuerdos de la web, uno de ellos fueron mis experiencias explorando habitaciones en Habbo Hotel.
Para quien lo desconozca, Habbo Hotel era un mundo digital donde cada usuario podía tener habitaciones del hotel: espacios totalmente personalizables e interactivos creados con un pixel art llamativo y bien cuidado. Lo que considero más especial de esta experiencia es el hecho de que las habitaciones eran un espacio propio, muy personal, podias visitar las habitaciones de tus amigos y ver las distintas decoraciones que habían implementado, o explorar habitaciones aleatoriamente y disfrutar de la variedad y la originalidad con la que estaban decoradas, sin mencionar la cantidad de actividades interactivas que podias hacer en cada una de ellas.
Otro de los recuerdos que atesoro son las horas que pasé cuidando mis mascotas y descubriendo secretos en Neopets.
Neopets era otro de esos mundos virtuales, esta vez, tratándose de cuidar animales ficticios en el inmenso reino de Neopia. Podias jugar minijuegos y realizar actividades en todo el reino para ganar dinero ficticio y comprar con él comida, equipamiento y algún que otro artilugio.
Algo que me encantó de esta experiencia es la presencia de easter eggs en este mapa virtual: la exploración del mundo consistía en abrir un mapa donde podías seleccionar ciudades, castillos y regiones para visitar con un click. La magia reside en que habían sitios con los que, aparentemente, no se puede interactuar, pero al darle click te dirigia a sitios extraños, mágicos e inesperados. La sensación de descubrir esto, de revelar secretos y desentrañar curiosidades, es algo que no sabría explicar del todo; se debe experimentar.
Personalmente, me encantan ese tipo de experiencias, llenas de interacciones, de pequeños detalles en todos lados, que le añade mucha vida. Un tipo de experiencia que cada vez se me hace menos común en el internet de hoy en dia. En cambio, en la Indie Web, abrir un sitio web te otorga esa sensación de descubrir un mundo nuevo, y de saber que habrá algún secreto detrás de un click en un sitio específico, una combinación de teclas o código oculto en un rincón. Eso, o a lo mejor soy un paranoico dando clicks en todos lados pensando que algo pasará, pero disfruto de hacerlo :p
El arte en la libertad
En el mundo moderno, el internet promueve la libre expresión pero no de la misma forma que antes. Mira Instagram, Tiktok, Facebook o Twitter: la única forma de personalización que tiene tu perfil es una foto de perfil, una bio y, como mucho más, un banner. Con un página web persona, tienes un lienzo entero para decorar a tu gusto y necesidad, con la capacidad de unirlo con pegamento (enlaces) a más lienzos propios o de otras personas, aportando así a la web, tu toque, tu identidad, de la forma que más te apetezca.
Te invito, querido internauta, a explorar páginas aquí en Neocities, te sorprenderá la cantidad de contenido original que puedes encontrar. Cada sitio es un pequeño mundo único, algunos mágicos, otros misteriosos; algunos con murales digitales de arte creados por el autor, otros con bloques de texto crípticos que te invitan a indagar y meterte de lleno en pequeños rompecabezas. Esto, te aseguro yo, se te complicará encontrarlo en publicaciones de máximo 280 caracteres (sí Twitter, te estoy mirando).
Mi esquina en la web
En este momento preciso que escribo todo esto, siento que necesito este espacio. Necesito separarme de las redes sociales populares, tomarme un respiro de la frialdad y la falta de humanidad que se puede encontrar ahí, alejarme de los estragos que la inteligencia artificial generativa está causando y crear finalmente, un espacio para mi y para mi pequeño gran mundo ficticio, donde pueda darle un hogar digital a mis personajes y empezar a darles vida poco a poco, empezando por Wonder: la gran protagonista, cuya presencia imaginaria me acompaña desde que soy un pequeño internauta, y ha alimentado mis deseos de crear, mi lado artístico, algo infantil, del que me siento orgulloso. Si este personaje me ha ayudado a moldear mi realidad, le devolveré el favor creando la suya.
Con todo esto dicho, puedo dar por terminado mi manifiesto, y empiezo ahora con darte la bienvenido a mi rincón de internet. Advierto que es mi sitio, mi hogar digital, mis reglas >:p, pero igualmente eres y serás siempre bienvenido, mi querido internauta <<3